Venga a conocernos

El Restaurante

En una situación privilegiada, en pleno puerto de Porto do Son y a escasos metros del parque infantil y la playa, en nuestro restaurante encontrará los mejores pescados y los más frescos mariscos de la Ría

[masterslider id=”1″]

Nuestro Restaurante

Nuestro Restaurante

Servicios

Comida para llevar

Comida para llevar

Todos nuestros platos se los preparamos para llevar

Wifi

Wifi

Wifi gratuita a disposición de los clientes

Aire acondicionado

Aire acondicionado

Disfrute de su comida a una temperatura agradable

Nuestro Entorno

El pequeño municipio de Porto do Son está situado en la parte sur de la Ría de Muros-Noia. Destaca por sus más de 25 kilómetros de costa salpicados de multitud de playas. Portosín, con su estupendo puerto deportivo y el castro marítimo de Baroña son visitas obligadas. Porto do Son es un pueblo con gran sabor marinero.

Les ofrecemos a continuación los lugares más interesantes de nuestro pueblo.

Playa de As Furnas
Puente Medieval sobre el río Sieira
Castro de Baroña
Playa de As Furnas

Playa de As Furnas

Situada en Porto Do Son, en la península de O Barbanza, es una espectacular playa semisalvaje que cuenta con todos los servicios para el bañista. Está playa consiguió fama mundial por ser donde tuvo el accidente Ramón Sampedro.

En un entorno espectacular nos encontramos con esta bella playa de aspecto salvaje y normalmente con mucho oleaje, una playa con mucho encanto, imprescindible visitarla, tanto para disfrutar de una jornada de playa, como si eres amante del surf, o para ver el legado a Ramón Sampedro.

Se trata de un precioso arenal de arena blanca y fina, en forma rectílinea, aguas azul claro y totalmente en mar abierto, normalmente ventosa, con gran oleaje, algo a tener muy en cuenta si deseamos darnos un baño, ya que es apta para bañarse. Además, es una playa ideal para los amantes de deportes como el surf.

Cuenta con todo tipo de servicios para el bañista (duchas, socorrismo,…), además de varios puntos de aparcamiento.

En una parte de la playa, podemos observar zonas de rocas (normelmente de pizarra y esquistos) que forman grandes grietas y oquedades, de ahí el nombre de Playa de As Furnas (cuevas en el mar en gallego). En estas rocas, se forman canales, piscinas y pequeños lagos de agua salada, sobre todo cuando baja la marea. Incluso se forma una pequeña playita o calita entre las rocas.

RAMON SANPEDRO Y MAR ADENTRO

Es quizás una de las playas más conocidas de Galicia por los españoles, sin saber ni donde queda ni cúal es su nombre… La razón es que la Playa de As Furnas es donde el conocido y fallecido tetrapléjico Ramón Sampedro tuvo el accidente que lo dejó en una cama el resto de su vida.

En la zona de las rocas pizarrosas, justo donde está el aparcamiento y un bar-resturante, existe una canal de agua que forma una piscina de aguas claras y protegidas, y justo ahí, Ramón (como muchos otros jóvenes desde siempre) se tiró de cabeza sucediendo el fatal accidente. En ese mismo punto, existe una placa en el suelo que recuerda el suceso.
Además, al lado, en la zona de paso cercano a las rocas, existe un busto de Ramón Sampedro.

Luego, en una de las mejores películas españolas, Mar Adentro, Alejandro Amenábar escogió la misma playa para servir de localización de las escenas de playa en la película…

Está situada a 15 minutos de nuestro restaurante.

Puente Medieval sobre el río Sieira

Puente Medieval sobre el río Sieira

Comunicando las parroquias de Caamaño y Xuño, nos encontramos con un hermoso puente perteneciente al medievo. Este puente fue motivo de discusión durante un tiempo, pues se consideraba en un principio una pieza de ingeniería romana, aunque estudios posteriores lo catalogaron como construcción medieval.

Está construido en piedra de sillería, con un solo arco ligeramente apuntado, sostenido únicamente por la presión que ejercen sus piedras entre sí.

A la belleza intrínseca del puente se suma el especial encanto del entorno, que confunde la pétrea silueta entre la frondosa vegetación.

Se encuentra a 15 minutos de nuestro Restaurante

Castro de Baroña

Castro de Baroña

La belleza y singularidad de este castro reside en el lugar elegido por sus habitantes para levantar su urbe. Está situado en una pequeña península rocosa, separada de la tierra por un istmo de arena. Fue ocupado entre los siglos I a. C. a I d. C.

En el istmo que une el poblado al castro nos encontramos con la primera medida defensiva, un foso de 4 metros de ancho y 3 de fondo. A continuación, una segunda muralla formada por 2 muros paralelos de piedra y arena. De esta manera, antes de llegar a la muralla principal que rodeaba el castro, tenemos las dos primeras murallas paralelas que servían de primera defensa.

Nos encontramos luego con un triple encintado de muros paralelos y escalonados  que terminan en la puerta de entrada, flanqueada por una torre. Probablemente debido a la situación geográfica del castro, en la zona sur, de más difícil acceso por las rocas, el muro no es triple, sino que es un muro sencillo.

Pasando los elementos defensivos, tras la puerta de entrada,  llegamos a unas escaleras bien conservadas que nos llevan a un poblado dividido en dos. En un nivel inferior, la zona sur, con las primeras construcciones y los restos de la torre que flanquea la puerta; y la zona norte, separada de la anterior por una muralla más, a la que llegamos a través de otra puerta con escaleras también muy bien conservadas, con construcciones de mayor tamaño.

En la totalidad del conjunto se conservan aproximadamente unas 20 viviendas de planta circular u oval, sin puertas ni ventanas y con banco corrido en todo el perímetro.

Como dijimos en un principio, estamos ante un castro marítimo no sólo por su situación geográfica sino también por el medio de vida de sus habitantes. Gracias a los restos encontrados comprobamos su intensa relación con el mar. Los restos se encuentran acumulados en una zona del Castro denominada “concheiro“,  llamada así por la cantidad de conchas de moluscos y mariscos amontonadas. Los habitantes del Castro de Baroña recogían  marisco en la playa y los acantilados y practicaban la pesca. Entre los restos de los concheiros se encontraron anzuelos y demás utensilios necesarios para la actividad pesquera así como espinas y vertebras de pescados.

El poblado castrense se cree que era casi autosuficiente, aunque no se encontraron restos que permitiesen el almacenamiento de agua, por lo que debió ser preciso ir a buscarla al exterior.

Otras actividades que se desarrollaron en este Castro son la minería y la metalurgia. En la zona norte hay  un horno en el que se trabajó, como en la mayoría de los castros, el bronce y otros metales como oro y hierro.

Se encuentra a unos 5 minutos de nuestro restaurante.

Situación

Estamos en: Avda. Galicia, 65 – 15940 – Porto do Son. A Coruña